lunes, 7 de mayo de 2012

PROGRAMA PARA DEJAR DE FUMAR


La CMN nos presenta su programa para dejar de fumar:

El PROGRAMA PARA DEJAR DE FUMAR de la Clínica CMN consiste en una combinación de diferentes técnicas eficaces para que el paciente pueda abandonar la adicción al tabaco sin excesivo coste psicológico y emocional.

Nuestro Psicólogo especialista en tabaquismo, ha elaborado y perfeccionado con el transcurso de los años y de la experiencia, un tratamiento que combina la utilización de láser baja frecuencia ( puntos utilizados en acupuntura ) y apoyo psicológico basado en técnicas de corte cognitivo y conductual, orientaciones sobre conductas, hábitos y dieta, técnicas de visualización, manejo del “craving”, creación de contratos sociales, técnicas motivacionales y explicación de sintomatología propia del síndrome de abstinencia.

¿Quién puede y quién No puede hacerlo?

El tratamiento es apto para personas:
·        Que deseen dejar de fumar, mujeres en periodo de lactancia, infarto de miocardio o angina de pecho, arritmias potencialmente malignas, hipersensibilidad en la piel (psoriasis,….), trastornos alimentarios, historial compulsivo, tratamientos con corticoides sistemáticos.

El tratamiento NO es recomendable:
·        Personas con baja tasa de motivación, o que no deseen dejarlo, pacientes con problemas de alcoholismo, personas que estén diagnosticadas con un trastorno depresivo moderado grave, personas con problemas de carácter psicótico.

El tratamiento es EFECTIVO ( efectividad en un porcentaje mayor al 90 % ) desde la primera sesión, y hará que deje de fumar desde su inicio.

Fechas y horarios: Mensualmente se iniciará un Programa para Dejar de Fumar.

Precio: 300 € por persona.
* Sesiones grupales o adicionales: consultar precio. ( No incluido en el Programa inicial).

Duración y estructura del Programa:
Se realizará una espirometría antes de comenzar la terapia.

La duración del Programa es de 3 días consecutivos, donde se dotará al paciente de estrategias psicológicas y motivacionales para afrontar con mayor seguridad y confianza el hecho de dejar de fumar en ese mismo momento.

1ª Sesión: ( 1 hora )
·        Entrevista inicial, valoración psicofísica ( espirómetro, tensión )
·        Inicio láser. 30 minutos.
·        Aplicación de técnicas psicológicas.
·        Orientaciones sobre conductas, hábitos y dieta, técnica de visualización, manejo del craving; creación de contratos sociales; técnicas motivacionales y explicación de sintomatología propia del síndrome de abstinencia.
·        Fumar durante estas 24 horas una cantidad mínima de cigarrillos no impide el buen funcionamiento del tratamiento.

2ª Sesión: ( 30 minutos )
Se lleva a cabo la aplicación del láser y revisión de síntomas. Utilización de técnicas motivacionales.

·        Objetivo: no fumar nada hasta la sesión del día siguiente; si se consigue se le da la bienvenida al club de los ex fumadores.

3ª Sesión: ( 30 minutos )
Aplicación del tratamiento laser, así como la terapia de apoyo con nuestro Psicólogo especialista.

·        No ha fumado, ha pasado el síndrome de abstinencia, en su fase más grave y se le da la bienvenida al Club de Ex Fumadores. Ya no se es nicotinómano ( fumador ).

·        Entrenamiento en prevención de respuestas y prevención de recaídas. Se continúa con trabajo sobre “craving” y modificación de estilo de vida.

A los 7 días del comienzo del Programa:

4ª Sesión: ( 30 minutos )
·        Aplicación del tratamiento láser, así como la terapia de apoyo centrada en dotar al paciente de estrategias psicológicas y motivacionales para mantener el éxito y evitar recaídas.

lunes, 16 de abril de 2012

Atención en una unidad INFANTO JUVENIL



Nos reunimos hoy con D. Pascual Berenguer, Coordinador de Educadores de la Unidad de Hospitalización del Niño y de Adolescentes.

A pesar de la gran actividad de esta Unidad, conseguimos que D. Pascual Berenguer nos dedique unos minutos para darnos alguna información de cómo funciona esta Unidad INFANTO-JUVENIL, que él mismo reconoce, no es fácil de coordinar dadas las características del paciente.




1.Pascual ¿Qué tipo de atención se da en la unidad infanto juvenil de  la CMN?

La atención que se da a los pacientes de la UNIDAD INFANTO JUVENIL de la CMN es muy personalizada.

Se proporciona una atención individualizada para cada chaval, con una serie de objetivos psicológicos, psiquiátricos y educativos a trabajar durante el ingreso.

A la vez existe una serie de actividades programadas, en las que el paciente participa durante todo el día.

2.¿Desde cuándo está implantada esta unidad en la CMN?

Esta unidad empezó a funcionar hace unos cinco años y medio, y desde hace más de tres años está con ocupación completa y lista de espera.

3. ¿Los niños están ingresados o están en tratamiento ambulatorio?

Hay pacientes ingresados y pacientes con tratamiento ambulatorio.

Los pacientes con tratamiento ambulatorio acuden a  revisiones y seguimiento,  una vez que han sido dados de alta. Los que están ingresados, durante su ingreso se trabaja además la transición de  vuelta a casa o la vuelta a otro recurso distinto  que no sea la casa, dependiendo de cada caso.

El concepto de trabajo en la CMN con estos niños es como el de un  “piso o residencia tutelada”.En el caso de los ingresados el trabajo se realiza durante todo el día.




4. Con qué medios cuenta la CMN para realizar su trabajo en esta unidad

La CMN CUENTA con habitaciones  individuales y habitaciones dobles.Cuenta con tres salas para trabajos grupales.Un salón para todos los chicos, que comparten con los cuidadores.Además de dos espacios comunes que denominamos talleres, uno de ellos es un taller de manualidades y otro corresponde a un taller de informática.

Fuera de la unidad los pacientes cuentan con una zona ajardinada para paseos, una piscina, un gimnasio donde todos los niños tienen una actividad de relajación y deporte en la piscina y después de ejercicio en el gimnasio. En el exterior hay una zona de juegos en una zona deportiva polivalente donde salen los cuidadores a hacer deporte con ellos.

Consideramos que el ocio y el deporte son imprescindibles para la mejora de la salud de estos pacientes.


5. Qué equipo de personas atiende a la unidad infanto-juvenil

El equipo infanto-juvenil está compuesto por el departamento de psiquiatría que cuenta con  dos psiquiatras, el departamento de psicología que está atendido por una psicóloga que diariamente realiza una atención grupal e individual, según las necesidades.

Luego está también el  equipo de educadores que coordino yo, y conmigo hay otras doce personas trabajando  en turnos de mañana, tarde, noche y fines de semana. Realizamos programaciones y realizamos con los pacientes las actividades individuales y grupales.

El departamento de psiquiatría y psicología realiza semanalmente, junto con los educadores, los planes de trabajo y seguimiento de los pacientes.

Aparte de este equipo, hay un médico generalista que se ocupa de la salud general de cada uno de los pacientes ingresados.

Hay también un equipo de enfermería y auxiliares a disposición de este departamento.

6. Cuál es la gran innovación que propone la CMN en este departamento

La gran innovación ha sido generar  un excelente  equipo  de educadores que trabajan especialmente el “enganche afectivo”  y “emocional”, algo que en un hospital habitualmente no existe.

7. Con qué tipo de problemas os encontráis habitualmente

En la clínica tratamos problemas psiquiátricos y psicológicos, casos de  autismo, TGDs  y otras patologías de inicio en la infancia y adolescencia.

En este área atendemos tres tipos de pacientes fundamentalmente en estos momentos:

Autistas, en los que se trabaja fundamentalmente el área de comunicación, área que se encuentra muy mermada en estos pacientes. Uno de nuestros retos es ayudarles a qué encuentre modos de comunicar con su entorno, explicar los qué les pasa, etc. Así mismo, se les ayuda en la estructuración y organización de rutinas básicas, tales como levantarse, la higiene diaria, vestirse, etc. Toda actuación tiene como objetivo principal el mejorar  la calidad de vida de estos pacientes.

Otro grupo de pacientes son los que presentan problemas de conducta, problemas de consumo, negativistas  desafiantes. Habitualmente  han perdido la escolarización, no pueden convivir en casa y tienen una irritabilidad permanente, necesitan controlar su impulsividad y al igual que en los demás casos han de  generar estrategias de control y de comunicación.

El tercer grupo, es el que corresponde a enfermedades psiquiátricas, sobre todo psicosis y esquizofrenias, suelen ser muy tempranas, son chicas y chicos que han tenido un primer brote y que ante este situación se desestructuran, se desorganiza su vida. Tenemos que ayudarles a organizar su día a día, algo que su enfermedad les impide.

Son pacientes a los que se les generan miedos, miedos que no controlan, miedo a lo desconocido, y ello puede provocar la aparición de síntomas depresivos que también hay que tratar y/o prevenir.

El trabajo que realiza todo el equipo que acompaña al enfermo genera un gran conocimiento sobre la evolución del paciente y esta información se traslada a la psiquiatra, lo que supone un enorme avance a la hora de generar el tratamiento para el paciente.

8. ¿En el tratamiento que dais a estos casos está buscar la integración social?

Dentro del plan que tiene cada paciente, el aspecto social es algo que cuidamos de manera especial porque suelen tener carencias en este terreno.

Pensemos que los pacientes que están aquí han tenido graves problemas sociales, que han tenido una ruptura con el mundo en el que vivían, han tenido que ser hospitalizados y separados temporalmente de su entorno habitual.

Para volver a recuperar esta capacidad social hay que trabajar en recuperar la confianza, nos tienen que tomar como referente.

Hay chavales que hace tres años que no pisaban un cine y hoy podemos acompañarlos a un cine, a un supermercado, los acompañamos a jugar a espacios fuera de la CMN, o a visitar cuadras de caballos o a la protectora de animales. Todo esto dentro de un plan que pretende devolverlos a una vida social normalizada.

Así es cómo se trabaja la integración social de los pacientes, siempre dentro de un plan trazado por el equipo.

9. ¿Qué hacéis para que el paciente consiga tener algún ritmo de aprendizaje similar al que puedan tener chavales de su edad asistiendo a clases?

Bueno partiendo de este punto que es la integración social, diariamente hacemos un tiempo de repaso académico, tengamos en cuenta que son chavales que hace tiempo no han asistido al colegio.

Hacemos una valoración del nivel que tiene en  ese momento y trabajamos para que  no pierdan capacidades intelectuales.

En algunos casos se trata de recuperar alguna capacidad de las que el paciente ha perdido, como la capacidad de atención, que es una de las más afectadas en algunos de los trastornos que hemos comentado.

domingo, 11 de marzo de 2012

La personalidad limite:más allá del carácter.



Vivir una vida análoga a una telenovela es vivir la vida de una personalidad limite....



Así se refiere a la personalidad limite uno de los manuales más conocidos en psiquiatria. Actualmente en urgencias y unidades de agudos, consultas privadas y unidades de salud mental existe un gran numero de pacientes y familiares que demanda ser atendido de una forma desesperada.Presentan una especie de caos emocional que interfiere enormemente en la forma de llevar la vida cotidiana con normalidad (dificultad para centrarse en los estudios, mantener el empleo, cambios constantes de objetivos y aspiraciones, problemas de relaciones interpersonales y en general para mantenerse vivo sin hacerse daño).Muchas veces se sienten solos, incomprendidos, confusos, perdidos, incompletos, abandonados, y no entienden que les ocurre.Se trata de personas especialmente vulnerables y sensibles.Muchas de estas personas tienen un amplio historial clínico con frecuentes ingresos en urgencias por autolesiones recurrentes, intentos de suicidio, intoxicación por abuso de sustancias o episodios agresivos, que ponen en peligro su vida y en ocasiones la de los demás.Dicen no encontrar una identidad propia ni una explicación a su sensación de vacío, a sus reacciones impulsivas de ira y/o de autodestrucción.


De todos los trastornos de personalidad el TLP (trastorno limite de personalidad) es probablemente el más diagnosticado.Representa el 2-3% de la población, casi un 25% de todos los hospitalizados y el 15% de los pacientes ambulatorios.

Las personas con un trastornos de la personalidad presentan un carácter patológico que dificulta la convivencia consigo mismos y con los demás, todo esto de una forma repetitiva, automática y permanente en su vivir diario. Según que tipo de rasgos de carácter predominen, se podrá hablar de un tipo u otro de trastorno de personalidad.

Pero más allá de los tipos, lo que importa es que ese desequilibrio emocional (que es lo nuclear) y en consecuencia vital, común en casi todos, crea una angustia a veces devastadora que se trasluce apareciendo en su vivir diario como  dificultades en la familia, el trabajo, amigos, parejas,  así como conductas anómalas por las que se expresa este desequilibrio: adicciones, trastornos alimentarios, violencia física y/o verbal, autoagresiones e intentos suicidas.Muchas veces estas conductas son vías de escape a esta gran angustia que sufren, pero no su patología central que seria como hemos dicho el carácter patológico.

El abordaje aunque debe ser integral (fármacos cuando existan síntomas y psicoterapia) podríamos centralizarlo en una psicoterapia en profundidad y de larga duración ya que es la vía más sanadora para personas con dificultades caracteriales dejando la farmacología y los ingresos hospitalarios para la contención de conductas de riesgo.No obstante cada vez más en estos pacientes se han empezado a realizar tratamientos (hospitalizaciones) de larga duración buscando siempre una reinserción social que sería el último peldaño a subir; readaptarse de nuevo a su vida habiendo trabajado esos aspectos cognitivos y emocionales en profundidad.


Dra.Paloma C.Navarro Gómez
Psiquiatra. Clinica Mediterránea de Neurociencias.

lunes, 27 de febrero de 2012

¡ Cuidado con la toma de hipnóticos (pastillas para dormir) !


El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente; un trastorno que, con motivo de la actual crisis económica y del mercado laboral ha visto como su incidencia ha ido aumentando considerablemente en los últimos años. Su correcto tratamiento requiere tanto medidas farmacológicas como otras no farmacológicas consistentes en mejorar la higiene del sueño, técnicas de tipo cognitivo-conductual, control de estímulos,……etc.  Pero esto no siempre se hace así, siendo bastante habitual recurrir a todo tipo de tratamientos “alternativos”.
Cuando aparecen las primeras dificultades para conciliar o mantener el sueño el pensamiento inicial es que sólo ha sido una mala noche, con el convencimiento de que, al día siguiente, el problema se arreglará por sí solo.
Si esto no ocurre y esa dificultad para dormir se prolonga durante varios días, los hay que recurren a las terapias naturales o “remedios caseros” (un vaso de leche, un baño caliente, una infusión de valeriana, …...etc); los hay que se acercan a la farmacia más cercana en busca de algún medicamento para dormir de esos que se publicitan en diversos medios y que se pueden adquirir sin receta médica, y hay quien incluso recurre al alcohol, una de las sustancias que más se han utilizado como inductor del sueño desde la antigüedad (aunque hoy en día sabemos que no sólo no mejora el sueño, sino que genera un sueño fragmentado, superficial y mucho menos reparador). Cualquier cosa es válida para “recuperar el sueño”. 
Ante el escaso éxito de las medidas anteriores no transcurre mucho tiempo hasta que se toma la decisión (muchas veces sin control médico) de recurrir a un hipnótico.
Los hipnóticos son los medicamentos más utilizados para el tratamiento del insomnio, y, a grandes rasgos, los podemos dividir en dos grupos bien diferenciados: los no benzodiacepinicos (de más reciente aparición y con menos efectos secundarios) y los benzodiacepínicos. Éstos últimos son todavía en la actualidad los fármacos más consumidos (en el año 2005 se consumieron en España más de 50 millones de envases de benzodiacepinas) y cuando se administran de forma incontrolada, pueden llevarnos al una situación que, en muchas ocasiones, es mucho peor que el punto de partida.
Cuando se emplean hipnóticos como tratamiento de un insomnio y su uso se prolonga durante meses se corre el riesgo de inducir un fenómeno de dependencia y tolerancia, es decir, vamos a necesitar aumentar la dosis para volver a conseguir los mismos efectos que al inicio del tratamiento. Si aumentamos la dosis recuperamos los efectos beneficiosos iniciales sobre el sueño, pero tendremos una mejoría sólo temporal ya que al cabo de varias semanas se volverá a generar de nuevo tolerancia.  
Si decidimos “romper esta espiral” y optamos por dejar de tomar el fármaco podemos encontrarnos con que aparece un insomnio de rebote (por retirada brusca) que es mucho peor que el insomnio que teníamos inicialmente. En la sociedad actual priman las soluciones rápidas y si vemos que estamos peor la tendencia es volver de inmediato al consumo de hipnóticos en un intento de normalizar esta situación.
El deterioro del sueño poco a poco se hace persistente. El hipnótico ya ha perdido ese efecto beneficioso sobre el sueño y además, las crecientes dosis administradas junto con el prolongado tiempo de tratamiento hacen que sus efectos se alarguen más allá del sueño nocturno y aparezcan efectos no deseados también durante el día, con somnolencia, lentitud del pensamiento, torpeza, incoordinación,……etc. . Ahora el problema ya no es sólo por la noche, sino que se extiende a las 24 horas del día.
En ocasiones es el propio insomne quien, en un intento desesperado por buscar una solución, puede empeorar todavía más esta situación, ya que no suele culpar de todos estos efectos indeseables a una prolongación del efecto del hipnótico durante el día, sino que, muy al contrario, piensa que durante el día se encuentra mal porque duerme mal y duerme mal porque probablemente el hipnótico tenga ya poco efecto y, ante esta circunstancia, la solución que cree más adecuada para compensar esta falta de eficacia es subir de nuevo la dosis o añadir un nuevo hipnótico.
La situación se vuelve desesperante; durante las noches no puede dormir y durante el día sufre cansancio, somnolencia, cambios de humor, falta de concentración, irritabilidad,……acompañado de un deterioro en las relaciones personales, familiares y laborales que puede terminar, en los casos más avanzados, en cuadros de ansiedad o depresión.  Es en este momento (ahora que el problema es mucho mayor de lo que inicialmente era, y también mucho más difícil de tratar) cuando la mayoría de los pacientes con insomnio crónico solicitan consulta médica.
Hay que intentar evitar entrar en esta dinámica de toma crónica e incontrolada de hipnóticos para dormir. Si tenemos problemas para conciliar el sueño o para mantenerlo (con frecuentes despertares a lo largo de la noche) lo más aconsejable es no automedicarse y consultar desde el principio a su médico sobre cuál debe ser el tratamiento más indicado para su caso.

    
 Dr. Javier Brualla
Neurofisiólogo Clínico


 Centro de Medicina del Sueño CMN Alicante

lunes, 23 de enero de 2012

CONSTELACIONES FAMILIARES ¿QUÉ SON Y PARA QUÉ SE USAN?


Una persona acude a un taller de constelaciones familiares  cuando  quiere solucionar una dificultad que presenta en su día a dia. Esta dificultad puede ser un síntoma específico (ansiedad, depresión, abuso de sustancias, dolores crónicos, miedos etc), situaciones que se repiten a lo largo de la vida una y otra vez (dificultad para encontrar o mantener las parejas, problemas con las figuras de autoridad, problemas de relación con iguales, problemas de comunicación dentro de los miembros de la familia) o dificultades derivadas de momentos concretos del ciclo vital (pérdida de un ser querido, problemas económicos, problemas para tener hijos cuando no hay problemas orgánicos, etc)

En un taller de Constelaciones familiares se encuentran un grupo de personas con distintas inquietudes y dilemas a resolver. Este encuentro crea un clima favorable de respeto e intimidad  para que se trabajen las diferentes problemáticas de los asistentes.

Una persona  expone ante el grupo su dificultad y a partir de aquí guiado por su intuición, elige a distintos miembros del grupo como representantes de las personas que el constelador considera que forman parte de su problema. A continuación coloca a los representantes en el centro de la sala. Hecho esto la constelación cobra vida de forma que los representantes comienzan a sentir las emociones, miedos y deseos de las personas a quienes representan.

Con este método el origen del problema sale a la luz.  La verdadera dinámica del problema se manifiesta y expresa viéndose con claridad. El facilitador o constelador va guiando a las personas ayudándolas a que cada cada cual tome el lugar y la responsabilidad que le corresponde en relación al problema planteado.

Estas constelaciones no sólo explican y resuelven casos individuales, nos permiten también comprender las leyes invisibles que rigen nuestras relaciones. En casi todas las familias hay ciertos hechos que tienen un profundo impacto residual en todos sus miembros, perturbando la armonía familiar.Toda persona está conectado a una familia y adopta ciertos roles en la estructura familiar. Todos los miembros de la familia, incluyendo aquellos que están ausentes por muerte y separación, están energéticamente presentes en la estructura familiar y afectan a los otros miembros.

Recreando la estructura o constelación de la familia, las relaciones dentro del sistema pueden aclararse. Los participantes pueden ver como las dinámicas no resueltas han estado afectándoles desde la infancia. Con este trabajo se logra traer a la luz lo oculto y hacer visible la causa de determinados conflictos. La realidad aceptada es liberadora, disuelve las implicaciones  y abre paso a la reconciliación; de esta manera la perspectiva se amplía y con ella también la responsabilidad.

Un artículo de D. Oscar Guinea

martes, 20 de diciembre de 2011

LA RESEÑA DEL LIBRO "EN MIL PEDAZOS"

EN MIL PEDAZOS” (2003)
      Ed. Taurus (2004)
      Trad. Eva Rodríguez Hallfter
      Pag. 514

            Dos son los pacientes consumidores de drogas que me han hablado de este libro y, como yo creo mucho en la sabiduría de mis pacientes, me animé a leerlo.

            “En mil pedazos” cuenta la experiencia de su autor, James Frey, que con 23 años sus padres lo llevan a un centro de deshabituación para tratar de abandonar su adicción a múltiples sustancias. Así, escrito en primera persona, narra todo el proceso desde que ingresa “hasta las cejas” de todo tipo de sustancias hasta que abandona el centro rehabilitado.

            En este libro Frey trata explicar lo que siente un adicto. Y el objetivo se cumple con creces. En el centro de deshabituación, Frey convive con adictos aislados de la sociedad, con un juez alcohólico o con un abogado adicto al crack entre otros, donde se nos mostrará la dramática lucha por la deshabituación de éstos.
  
Lo interesante del libro es que los sentimientos que tiene un adicto están perfectamente descritos en el libro, Frey utiliza un lenguaje coloquial y como está narrando su propia experiencia sus descripciones son muy acertadas:

-        La desesperación  física provocada por el síndrome de abstinencia

-         La culpa y la vergüenza por los actos cometidos bajo los efectos de las sustancias.

-        La rabia irracional y difícil de controlar que siente el adicto así como los instintos autodestructivos.

-         La tristeza o el dolor de sentirse atrapado

“Un adicto es un adicto. Da igual la raza, el estatus social o económico. Da igual que la adicción sea de drogas, alcohol, crimen, sexo, compras, juegos de azar, comida, televisión o los putos Picapiedra. La vida del adicto es siempre igual. No tiene emoción, no tiene atractivo, no tiene diversión. No hay momentos buenos, no hay alegría, no hay felicidad. No hay futuro y no hay salida. Sólo una obsesión (…)” (Pag. 214)

-         El miedo a las recaídas

-        El deseo de consumo como algo imposible de que desaparezca pero posible de controlar.

            “(…) Estoy recuperándome (…) El sol se ha levantado y el cielo es azul, azul vació azul claro azul limpio. Me bebería el cielo si pudiera, me lo bebería para celebrarlo y dejaría que se colmara y se hiciera yo. Estoy recuperándome.“ (Pag. 236)

-        Los vínculos que se crean entre los adictos

            Un compañero de Frey le cuenta la historia de su vida“ La razón más importante por la que te he contado esta historia es que cuando estés hundido, o creas que no puedes seguir adelante con esta mierda, aguanta, y antes o después, la mierda mejora” (Pag. 235)

            Actitudes de los pacientes frente al tratamiento, la camaradería que se crea entre ellos, los enamoramientos entre los pacientes y la tendencia a romper las normas son representativas de lo que realmente ocurre en este tipo de centros.

-        La compleja relación entre los adictos y sus respectivas familias.
           
            En una sesión de terapia familiar Frey dice: “Me quedo sentado y  miro a mis padres. La furia está dentro de mí y ha subido y está a punto de estallar. No entiendo por qué ocurre esto, pero cada vez que estoy cerca de ellos ocurre. Ellos intentan quererme, yo les hago daño. Ellos procuran portarse bien y ser razonables, yo me niego a ser razonable y portarme bien. Ellos intentan ayudarme, y a mí me sienta mal que lo hagan (…) Ellos intentan quererme, pero siempre lo joden todo a tope” (Pag. 301-302)   

            Frey no trata de estigmatizar  las drogas, insiste en que el problema está en la persona, en este sentido plantea el consumo de drogas como una solución –una mala opción pero seguramente la única disponible en ese momento- frente a una serie de sentimientos contradictorios difíciles de controlar para la persona adicta. Además la actitud de Frey, con la que yo me siento más identificado, no ve la adicción como una enfermedad crónica, sino como  ser un adicto es una (horrible) experiencia de la que se aprende si uno quiere mirar dentro de sí.

Lo que no me acaba de convencer…

            Frey no es escritor profesional y eso se nota, especialmente en la mala elección  las normas de puntuación. El lenguaje y el estilo no entraña ninguna complejidad, donde los diálogos dominan y las breves descripciones son sumamente explícitas y concretas.

            Si en la mayor parte del relato los sentimientos del protagonista son absolutamente creíbles, en la última parte los actos de éste “chirrían”. Frey aprende de las experiencias de sus compañeros,  de los principios de filosofías orientales como el Tao y de las intervenciones de los terapeutas (terapia con los familiares o escribir todos los actos de los que se avergüenza). La manera en que todos estos principios calan en Frey están muy bien descrito, pero el mensaje final de que “sólo con mi fuerza de voluntad es suficiente” no cuadra.

La parte final cuadra más con una película “Made in Hollywood” que con el sentido general de la obra: ¿Quién se cree que los monitores de un centro  se saltarían las normas por honestidad y valentía hacia uno de los adictos? ¿Qué adicto se cree que por exponerse una vez a la sustancia a la que se es dependiente y no consumirla, es un ejemplo de fortaleza? Finalmente la última parte en la que se hace un breve comentario sobre como será la vida de los compañeros más cercanos a Frey cuando abandonen el centro, donde sólo él y un juez salen bien parados, me suena demasiado al eterno sueño americano de “querer es poder” y de que sólo sobreviven los que más fuerza de voluntad tienen.

            A pesar de todo para el que esté familiarizado con los consumidores de drogas por los clichés que sobre ellos dicen las películas, series  o reportajes televisivos este libro le ayudará a quitarse prejuicios e ideas preconcebidas. Para el que está familiarizado con este tipo de personas es un libro que ayuda a ponerse en el lugar de ellos y comprenderlos mejor. Para el que sea consumidor le ofrecerá esperanzas de poder abandonar el hábito.      

sábado, 22 de octubre de 2011

UNIDAD DE DAÑO CEREBRAL: ENTREVISTA CON Dª BEGOÑA MARTÍNEZ PELEGRÍN, neuropsicóloga y responsable del departamento.




En una mañana cálida de otoño,  en las instalaciones de la CMN hemos quedado con la Doctora Begoña Martínez Pelegrín para que nos hable del departamento que ella lidera, la unidad de daño cerebral de la CMN.

La unidad de daño cerebral de la CMN se crea a partir del 2003 con el objetivo de conseguir la máxima capacidad física, cognitiva y social con el mayor nivel de reinserción posible en los pacientes con daño cerebral adquirido.

Se trata de un modelo de REHABILITACIÓN INTEGRAL que engloba las especialidades más relevantes en el tratamiento global hasta las técnicas más avanzadas en Neuroimagen y el apoyo de más de veinte especialidades médico-quirúrgicas. La unidad cuenta también con  instalaciones específicas: gimnasio, piscina terapéutica climatizada, etc.

La doctora despide a uno de los pacientes, con los que acaba de mantener una sesión y de trabajo y nos recibe cordialmente, joven y dinámica se le nota que disfruta con su trabajo, su sonrisa permanente la delata. Tras unos primeros comentarios introductorios iniciamos la entrevista:

G: ¿Qué patologías se tratan en esta unidad?

B:  Tratamos cualquier tipo de daño cerebral  adquirido  por algún agente externo o interno, como pueden ser los traumatismos craneoencefálicos provocados por  accidentes de tráfico, golpes, agresiones físicas, etc. También los producidos a consecuencia de infartos cerebrales, paradas cardiorrespiratorias, tumores cerebrales u  otras enfermedades infecciosas como la meningitis o la encefalitis.

G: ¿Qué aspectos diferenciales singularizan el tratamiento que ofrece esta Unidad?

B: Somos un equipo muy consolidado, con muchos años de experiencia y formación en sus distintas especialidades, pues se trata de un equipo multidisciplinar. Además el trabajo se realiza con una gran coordinación entre las diferentes unidades  de tratamiento, y actuamos como un verdadero equipo, capaz de generar un itinerario al paciente diferenciado pero coherente e integrador.
Otro aspecto que nos hace diferentes son nuestras excelentes instalaciones, que ponemos a disposición para la rehabilitación. Un claro ejemplo de ello, es la magnífica piscina climatizada de 25 m que tenemos en el centro.

G: ¿el paciente recibe el tratamiento hospitalizado en el centro?

B: El tratamiento puede ser en régimen de hospitalización o ambulatorio, dependiendo fundamentalmente de la gravedad del paciente. Nuestra apuesta es qué en cuanto sea posible se pase al régimen ambulatorio, para aislar lo menos posible al paciente de su entorno familiar y social habitual, lo cual también beneficia a las familias.

G: ¿ y que “tratamiento” reciben las familias de los pacientes?

B: Las familias de los pacientes encuentran también un servicio psicológico  especializado de apoyo,  soporte y orientación a las familias. Contamos con una escuela de familias y grupos de ayuda mutua para aquellos familiares que lo requieran.

Junto con la doctora visitamos las instalaciones con las que se relacionan sus pacientes y observamos la excelencia de los medios con que cuenta la CMN.

Antes de marcharnos nos damos una vuelta por el exterior comprobando las agradables vistas de la zona.